Las deudas y los pagos imprevistos son dos factores que no se llevan bien en las finanzas personales. Las tarjetas de crédito tienen fechas de pago y, por ende, de vencimiento. No cumplir con ellos puede generar problemas a largo plazo. Si estos no se subsanan, resultan en un riesgo para el historial crediticio de la persona.

Cómo funcionan los préstamos para saldar deudas con tarjeta de crédito

Ante una emergencia, el dinero que podía estar destinado a saldar obligaciones puede ser destinado a otra cosa, lo que representa un problema en el cumplimiento de pagos. Si surge la imposibilidad de pagar el total del resumen de la tarjeta de crédito, todavía hay alternativas. El pago mínimo es una de ellas, pero hay que tener especial cuidado para usarlo y no generar una bola de nieve de deudas.

¿Cómo usar el pago mínimo para deudas con tarjetas de crédito?

El pago mínimo es la cantidad más pequeña requerida por los bancos para mantener el crédito vigente o activo en las tarjetas de crédito. Usar esta herramienta implica pagar entre el 5 y 10% de la deuda total. Por ejemplo, si la deuda es de 100.000, el pago mínimo puede representar entre $5.000 y $10.000.

Pero el funcionamiento no es tan sencillo ni salvador como puede parecer en principio. Los $90.000 o $95.000 restantes siguen como una deuda pendiente. Pero, sobre ellos, se generan nuevos intereses. El banco aplica costos extra por demoras en el pago, por lo tanto, la deuda no disminuye realmente, sino que se otorga un plazo extendido para el pago.

Cómo salir de las deudas con tarjeta de crédito

En Argentina es habitual que las personas se comprometan cada vez más con las tarjetas de crédito. Hay una tendencia a endeudarse por sobre las posibilidades de pago. Por eso, para salir de un ciclo de deuda, lo primero es conocer esas posibilidades de pago: cuánto ingresa y cuánto egresa. Esto requiere un control exhaustivo de las finanzas personales.

Luego, aunque resulte un hábito difícil de adquirir, hay que medir y controlar los gastos. En otras palabras, aprender a gastar menos. El tercer paso es pagar cada vez que se pueda: si hay un dinero extra, usarlo en cancelar la deuda y también incluirla como parte de los gastos fijos del mes. Por último, es fundamental dejar de generar deuda. Usar la tarjeta de crédito hace que el ciclo siga creciendo y que se vuelva imposible terminar los pagos.